DESEOS PARA EL NUEVO AÑO
- El destino no es fatalidad, sino karma personal
Hay que distinguir claramente entre “destino” y “fatalidad”: el destino no es un destino fijo impuesto desde fuera, sino el resultado de nuestras propias acciones, pensamientos y hábitos pasados.
- Lo que llamamos “estar destinado” (por ejemplo, a ser glotón o bebedor) en realidad es una cadena de hábitos que uno mismo fue forjando eslabón por eslabón, no algo predeterminado por Dios o el azar.
- Por eso, el destino no es inamovible: está formado por causas pasadas, pero puede ser transformado por las decisiones y acciones presentes.
- El ser humano es libre y creador de su propio destino
Aunque el pasado influye, el libre albedrío permite cambiar el rumbo de la vida.
- Cada alma está controlada tanto por el destino que ella misma creó como por las acciones que elige libremente en el presente.
- La verdadera libertad consiste en no aceptar que “así soy y no puedo cambiar”, sino en tomar la firme decisión de salir de los surcos que uno mismo cavó.
- Los hábitos esclavizan, pero pueden ser dominados
Los malos hábitos (comer en exceso, beber, enojo, etc.) no son “fatalidad”, sino hábitos adquiridos por repetición sin discernimiento.
- Cuando se repiten acciones sin reflexión, estas terminan dominando los pensamientos y la voluntad, hasta que el cuerpo obedece sus dictados.
- Para cambiarlos, hay que:
- Reconocerlos como hábitos, no como identidad fija.
- Crear un “antídoto mental” (afirmaciones y resoluciones contrarias).
- Aplicarlo con persistencia hasta que el hábito pernicioso se neutralice.
- La mente es el instrumento clave para transformar la vida
Los sabios de todos los tiempos nos dicen que la mente es el “milagro de todos los milagros” y el centro del poder personal.
- Todo lo que se desea obtener en la vida surge primero en la mente; si se controla la mente, el mundo entero gravitará hacia uno.
- La materia surge de la mente, por lo que la mente no tiene limitaciones fisiológicas: si se fortalece y se dirige con firmeza, puede cambiar el destino a voluntad.
- El Dr. Hawkins valoraba la neutralidad, la voluntad, la razón como fuerzas espirituales del ser humano por encima la fuerza física, la bajas emociones y lo material.
- La identidad real es el alma, no el cuerpo
La verdadera identidad no es el cuerpo físico, sino el alma eterna y omnipresente.
- La conciencia de ser hombre o mujer, joven o viejo, sano o enfermo, es solo un estado mental que puede cambiar; incluso en el sueño, esa conciencia desaparece.
- Cada mañana, Dios despierta al ser humano con la conciencia de que es libre; el error es volver a vestirse con los hábitos esclavizantes de la conciencia mundana.
- Salud y enfermedad son “sueños de la mente”
La salud y la enfermedad no son realidades absolutas, sino estados mentales que se refuerzan con el pensamiento.
- El miedo constante a la enfermedad hace que la mente se concentre en ella y la atraiga; por eso, hay que hacer la mente impermeable a las sensaciones corporales.
- Afirmar: “soy independiente del cuerpo, el calor, el frío y la enfermedad no pueden afectarme, soy libre”, reduce progresivamente las limitaciones.
- El único pecado real es dejar de esforzarse
Si existe algo que pueda definir la palabra pecado, no sería un acto específico, sino como la actitud de rendirse.
- Tropezar y caer en malos hábitos es una debilidad momentánea, pero permanecer caído es una debilidad grave.
- El alma debe ser redimida, y el único pecado verdadero es abandonar el esfuerzo por alcanzar esa redención y perfeccionamiento.
- El alma atrae su entorno por afinidad kármica
Según las escrituras hindúes, el alma no está regida mecánicamente por la herencia, sino que atrae una familia y un entorno afines a su propio ego y hábitos pasados. Hechos que fueron demostrados por médicos investigadores durante más de cuatro décadas como el Doctor Stevenson.
- La disposición dulce o amarga de una persona no fue creada arbitrariamente por Dios; si así fuera, no sería responsable de sus actos.
- Esto significa que, aunque el entorno influya, el ser humano puede perfeccionarse mediante autocontrol, disciplina y obediencia a las leyes de la salud.
- La pereza mental es la raíz de la debilidad
La verdadera causa de la debilidad no es la falta de recursos, sino la pereza mental: la falta de voluntad para esforzarse.
- El caso más desesperado es el de quien ni siquiera desea realizar un esfuerzo para triunfar.
- Hay que cambiar los hábitos mentales indolentes y dejar de pensar que la situación actual está predestinada; la conciencia puede olvidar incluso su género durante el sueño, lo que muestra que muchas identidades son estados mentales.
- La compañía y el entorno influyen en la mente
La mente se fortalece o se debilita según la compañía que se elige.
- Para tener una mente poderosa, hay que relacionarse con personas de mente fuerte y alejarse de compañías que paralizan la voluntad.
- El silencio y el recogimiento son secretos del éxito en una vida moderna de actividad constante.
- La vida eterna y la unidad con Dios
La vida y la muerte no son realidades absolutas, sino fases de la existencia.
- Las olas se elevan y descienden en el océano, pero nunca se separan de él; del mismo modo, todas las cosas están en el océano de la presencia de Dios.
- Cuando la ola se separa del océano, se siente aislada y perdida; por eso, hay que pensar constantemente en la conexión con la vida eterna para conocer la propia identidad con el Ser Supremo.
- La paz mundial nace de la conciencia de hermandad
La verdadera paz no se logra solo con acuerdos políticos, sino con un cambio de conciencia.
- Todas las naciones son hermanas bajo la paternidad de Dios; cuando tomen conciencia de esta mutua hermandad, podrán abandonar la lucha y vivir pacíficamente.
- El objetivo es hacer un “cielo de este mundo” reformando espiritualmente la propia vida e inspirando a otros mediante el ejemplo.
- El servicio y la compasión como práctica diaria
El camino espiritual no es solo meditación, sino también acción concreta.
- Hay que hacer algo bueno cada día: dar un donativo a una causa noble, ayudar a alguien o simplemente brindar un poco de entendimiento.
- Dios observa si se siente compasión por el sufrimiento ajeno; muchas veces, ayudar a alguien sumido en la ignorancia consiste en ver a Dios en esa alma y despertarle amorosamente.
- La prosperidad espiritual trae la prosperidad material
La verdadera prosperidad no es solo económica, sino espiritual.
- Cuando se adquiere la prosperidad espiritual, todos los demás tipos de prosperidad (salud, recursos, relaciones) se convierten en “esclavos” del alma.
- El sabioYogananda afirma que todo lo que ha deseado en la vida lo ha logrado porque la materia surge de la mente, y la mente no tiene límites cuando está alineada con Dios.
- El deseo supremo: la felicidad de Dios
El objetivo final no es el éxito mundano, sino la realización de Dios.
- El deseo supremo de los devotos ha sido la “felicidad siempre nueva de Dios”; al disolver todos los demás deseos, también ha obtenido esa realización.
- Concluiremos exhortando a no ser un “fracasado desvalido”, sino a controlar el destino transformando los pensamientos, cumpliendo las decisiones tomadas y adoptando la resolución interior de perfeccionarse porque tenemos el potencial para hacerlo puesto que nuestra verdadera naturaleza es Divina pues somos hijos de Dios.
